sábado, 28 de abril de 2012

Bebes lanzados desde las alturas¡¡¡


Cómo hacer que los niños se vuelvan valientes...


Arrojar los bebés recién nacidos fuera de un templo de 50 pies de altura y la captura de ellos en una hoja de tela, es un ritual que podemos observar en la India.

Los devotos de un santuario musulmán en Maharashtra oeste de la India del estado, creen que el acto hace que los niños sean más fuertes y afronten los problemas que les surjan a lo largo de la vida.
Esta practica de origen musulmán, se ha realizado desde hace más de 500 años y se celebra en algunas comunidades de este país. Los lugareños afirman que ningún niño que ha sido lanzado ha sufrido una discapacidad física.
El ritual es observado por los musulmanes y los hindúes cada año y se lleva a cabo en medio de fuertes medidas de seguridad.


Tomado de: http://news.sky.com/home/world-news

jueves, 26 de abril de 2012

Ohaguro "Dientes negros"


La sonrisa de las japonesas.



Si bien reírse a carcajadas con la boca abierta no es considerado refinado ni femenino en ningún lugar del mundo, las japonesas son especialmente cuidadosas en este sentido, ya que si observas con atención, utilizan sus tradicionales abanicos para sonreír. Algunos podrían pensar que se debe a una extrema timidez, a una costumbre sin ningún significado o hasta un rasgo de inmadurez. Sin embargo, hay una razón de más peso que podría explicar con mayor profundidad el tan arraigado hábito.
En el periodo Nara (710 - 794) se inició una costumbre conocida como ohaguro (お歯黒-”dientes negros”) que consistía en tintarse la dentadura de negro. Al principio era un indicador de que la chica había dejado de ser niña para ser adulta, pero durante la era Edo se convirtió en el indicador fundamental para saber si una chica estaba casada o no. La gran mayoría de las mujeres casadas japonesas estuvieron tintándose los dientes de negro durante más de 200 años.
Al ser algo forzado por la sociedad, las chicas no se sentían muy cómodas con el tinte de los dientes y al reírse se tapaban la boca inconscientemente. Esta costumbre ha pasado de generación a generación hasta nuestros días, aunque hoy en día ya nadie practique el ohaguro.

Tomado de: http://www.kirainet.com